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Perforación
Los pozos son fundamentales para recuperar el petróleo y el gas. En el último siglo, nuevas tecnologías y técnicas de perforación han extendido la longitud a la que pueden llegar los pozos – desde sólo algunos metros hasta más de 10 kilómetros. Actualmente un pozo no sólo baja verticalmente - ahora se perfora horizontalmente, se puede ir en ángulo y serpentear de una cavidad de petróleo a otra. También pueden dividirse, como las raíces de un árbol, en múltiples pozos.
Cada reservorio solía requerir plataformas y pozos sólo para ésta, lo que hacía que la recuperación de pequeños depósitos de petróleo y gas fuera inviable económica y ambientalmente. Nuevos diseños de plataformas y estrategias para planificar los pozos, tales como “Drilling the LimitTM” de Shell, que se centran en aumentar al máximo la tecnología y eficiencia de las perforaciones, han reducido el tiempo necesario para perforar pozos, la energía utilizada y los costos involucrados. Con cada avance en diseño de pozos, perforación, y proceso, se puede acceder a un número mayor de estos valiosos depósitos.

El desarrollo de la tecnología ha sido continuo, y cada nuevo avance trae un incremento en las ganancias. Los ejemplos incluyen tecnologías que ayudan a extender la longitud en la que un pozo puede ser perforado o manejar el agua en el pozo una vez perforado.
Tubulares expansibles
El desafío de perforar pozos cada vez más largos radica en que las partes de un pozo sean “ensambladas”. Tradicionalmente, se perfora una sección del pozo y se introduce en esa sección, una camisa o tubo de revestimiento. Una vez que se perfora la sección siguiente, se debe colocar una segunda camisa. Pero para llegar allí, la segunda sección tiene que pasar a través de la primera. Por eso, cada sección de camisa se torna progresivamente más pequeña hasta que el pozo es demasiado angosto para seguir perforando. Inspirado por la red que se usa para proteger las botellas, un ingeniero de Shell resolvió el problema inventando los tubulares expandibles.
Los tubulares expansibles son camisas de metal que se pueden estirar una vez que estén colocadas en el pozo forzando un cono expansor por el mismo. Lo que significa que cuando el tubular es lo suficientemente pequeño como para pasar por la sección anterior de la camisa, se puede luego expandir hasta el diámetro total del pozo, listo para la sección siguiente. De ese modo no ocurre el afinamiento progresivo ya que los pozos ahora pueden ser más largos que nunca – llegando a alcanzar depósitos distantes del petróleo y gas que podrían haber sido dejados de lado por ser muy costosos o difíciles de recuperar.
El concepto de tubulares expandibles ha sido transferido a una cantidad de productos del pozo que permiten pozos más largos, reducir el uso de materiales y menores costos; y ahora son expuestos en 23 países alrededor del mundo.
Elastómeros hinchables
El agua es común en los pozos petroleros. En especial los pozos más antiguos pueden contener altos volúmenes de agua lo que significa que se están malgastando los esfuerzos sólo en extraer agua en vez de extraer petróleo. Esto ha sido un problema creciente para la industria, pero se lo está enfrentando con la ayuda de los “elastómeros hinchables” – una tecnología que se usa para repeler agua.
Ajustados alrededor de las camisas de los pozos (también en las conductos internos) estos elastómeros se expanden en contacto con el agua pero no con el petróleo. Hinchados en dos o tres veces su tamaño original, los elastómeros no permiten el paso del agua pero admiten el flujo del petróleo. En una cantidad de pozos, añadir los elastómeros han triplicado el volumen del petróleo que se produce y en un caso han reducido los niveles de agua de 90 al 20%. Inspirado en el jugete de un niño, los elastómeros hinchables se usan en todo el mundo con el nombre EZIP. En menos de cinco países, las aplicaciones de EZIP han aumentado la recuperación de petróleo en un estimado de 1,5 billón de barriles.

