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Shell Mexico

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Principios del siglo XX

Durante la Primera Guerra Mundial, Shell se convirtió en el principal proveedor de combustible de la Fuerza Expedicionaria Británica y se benefició del aumento del uso del automóvil después de la guerra. A finales de la década de 1920, Shell era la compañía líder de petróleo y fundó Shell Chemicals. La depresión de la década de 1930 forzó a Shell a reducir su personal y la Segunda Guerra Mundial conllevó a la construcción de muchas de sus propiedades.

Ejército. Asimismo, ofreció sus barcos en forma voluntaria al Ministerio de Marina Británico. De esta manera, fortaleció su reputación y sus ganancias mientras que siguió desarrollándose en partes del mundo no afectadas por el conflicto como Venezuela, México y Sarawak, el segundo estado más grande de Malasia.

La guerra confirmó la supremacía del transporte alimentado con petróleo sobre el sistema de ferrocarril más lento y menos flexible del que dependían los alemanes. Por desgracia, en 1916 la invasión alemana en Rumania causó la destrucción del 17% de la producción mundial del Grupo en unos cuantos días, mientras que todos sus activos fueron confiscados en Rusia por la revolución.

El periodo de la posguerra comenzó en forma prometedora cuando Alcock y Brown usaron el combustible de Shell para hacer el primer vuelo trasatlántico en 1919. Los años entreguerras fueron una época de rápida expansión para las compañías de petróleos porque el uso del automóvil y la demanda de gasolina se incrementaron. También hubo ganancias gigantescas conforme se descubrían grandes yacimientos de petróleo en California, Sudamérica y el Medio Oriente, principalmente en Irak y Arabia Saudita.

 Las técnicas de perforación tuvieron avances enormes con el uso de lodo para regular la presión en los pozos de petróleo. Los negocios de refinación y corriente abajo también crecieron con rapidez, y en 1929 se fundó Shell Chemicals para avanzar en el refinamiento de productos químicos a partir del petróleo.

A finales de la década de 1920, Shell era la compañía líder de petróleo en el mundo, pues producía el 11% del suministro de petróleo crudo en el planeta y poseía el 10% de su tonelaje en buques tanque. La calidad de su combustible era alta, estaba diversificando la base de su producto y contaba con un suministro de petróleo asegurado y prolífico del Medio Oriente.

Aunque se comprobó que el precio del petróleo era volátil, y los esfuerzos para controlar el mercado al reducir el precio o por medio de un bloque informal con otros especialistas en petróleo estaban condenados a fracasar.


La década de 1930 comenzó con la Depresión, lo que forzó a Shell a reducir su fuerza de trabajo y a imponer recortes financieros. Incluso el día anual de los deportes del club Lensbury de Londres se vio afectado. Pero la década presenció muchos avances: gran progreso en la investigación sobre combustibles y productos químicos, así como una explosión de publicidad genial con temas de energía, pureza, confiabilidad, modernidad y cómo alejarse de todo esto. Muchos diseños se han convertido en clásicos.


Como señal de confianza, el Grupo también adquirió un gran terreno en la ribera del Támesis en Londres para construir la Casa ShellMex, uno de los edificios prominentes del Grupo en el mundo. La compañía ShellMex manejaba toda la mercadotecnia de los productos Shell. Parte de la creciente madurez de las actividades de mercadotecnia fue el desarrollo de la red global de estaciones de servicio o gasolineras donde se podía llenar los tanques de los automóviles. Las estaciones de servicio, con su apariencia distintiva, ayudaron a crear la reputación del Grupo por su confiabilidad y calidad.


La década de 1930 vio llegar la politización del petróleo. Los activos de Shell en México fueron confiscados y para evitar un destino similar en Venezuela, se vio forzada a conceder términos generosos al gobierno. En Europa, el levantamiento de los nazis representó una amenaza para los activos holandeses del Grupo. Con la invasión de Holanda después del estallido de la guerra en 1939, las oficinas generales de las compañías holandesas se mudaron a Curazao.

La oficina de Londres siguió abierta, pero se dedicaba a apoyar el esfuerzo bélico británico.


Las propiedades en Europa del Este fueron destruidas, en particular en Alemania, y el acceso a Rumania se perdió. Las refinerías estadounidenses producían combustible de aviación para apoyar a las fuerzas aéreas de los Aliados. Shell Chemical Corporation producía butadieno para la goma sintética, un artículo vital. El gobierno adquirió el control de todos los buques tanque y las pérdidas para Shell fueron severas, pues ascendieron a 87 buques.


Gran parte del personal de Shell mostró gran valentía al mantener activos los buques tanque y fueron debidamente recompensados. El más famoso de ellos fue el as de la aviación Douglas Bader, cuya inspiradora historia se narró en la película Oda al Cielo. Trabajó en el Departamento de Aviación de Asiatic Petroleum antes de unirse a la Fuerza Aérea Real en 1939 y regresó a Shell después de la guerra, convertido en héroe.