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Década de 1980 al nuevo siglo
En la década de 1980, Shell creció por medio de la adquisición e inició algunos de sus desafiantes proyectos de exploración en alta mar. Durante la década de 1990, Shell fundó su negocio de GNL y a principios del milenio comenzó a entrar en nuevas áreas de crecimiento en el Este. En 2005, Royal Dutch y Shell Transport se unificaron bajo el nombre de Royal Dutch Shell plc.
En la década de 1980, Shell buscó crecer a través de la adquisición. En 1985, compró el 30% de acciones restante en Shell Oil para consolidar sus operaciones en América. Este fue un periodo de consolidación dentro de la industria, por medio de las fusiones y la actividad de adquisición, un movimiento necesario porque las condiciones comerciales se tornaron difíciles. Shell también vendió su reserva de existencias, anticipándose en cierto grado a la debilidad en el precio del petróleo por venir.
En 1986, el precio del petróleo se colapsó. La OPEC había perdido poder en el mercado porque otras fuentes no pertenecientes a ésta entraron en escena, incluyendo la producción en el Mar del Norte. En un principio, había tratado de ignorar las presiones del precio por medio de la reducción en la producción, pero abandonó esta estrategia a finales de 1985 y abrió los grifos. El precio cayó durante el invierno de $31 a $10 dólares por barril.
Después de años de vivir con un precio alto del petróleo, el Grupo tuvo que ajustarse a los precios bajos, por lo que requirió un cambio en la forma en que juzgaba los proyectos de inversión. El presupuesto se redujo a la mitad en dos años: la compañía tuvo que trabajar mucho más para desarrollar nuevos proyectos con menos dinero. La investigación intensiva conllevó a enormes mejoras en las técnicas de perforación como la perforación de orificios delgados y la perforación direccional. Se difundió el uso de la sismología en 3D.
La década de 1980 presenció el desarrollo de los proyectos de exploración en alta mar, los cuales se llevaron a cabo en condiciones mucho más desafiantes de lo que se habían intentado con anterioridad. El yacimiento Troll en Noruega fue un ejemplo, y otro fue en el Golfo de México, donde se perforó un nuevo pozo a una profundidad de 2.3 kilómetros, un nuevo récord.
En 1989, los regimenes comunistas de Europa del Este se colapsaron, lo que reabrió estos mercados para Shell por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. El Grupo comenzó a acumular activos en forma constante; el primero fue una alianza estratégica en la venta de automóviles al menudeo en Hungría, el cual creció con rapidez hasta tener 50 sucursales. Aunque las empresas más estratégicas estaban en Rusia, donde se ofrecían oportunidades tanto para convenios de producción conjunta como de mercadotecnia.
La década de 1990 vio a la tecnología de los combustibles de biomasa y del Gas convertido en Líquidos dar saltos agigantados hacia adelante. La tecnología básica se había establecido durante varias décadas, pero los suministros económicos y cuantiosos de petróleo crudo significaban que había habido poco interés en su desarrollo comercial. La apertura de la planta Bintulu de Shell en Malasia en 1933 fue un paso vanguardista, un precursor de la importancia que tendría el Gas convertido en Líquidos en el Grupo durante la siguiente década.
En 1995, Shell fue criticada por el episodio de Brent Spar, el cual se centró en sus planes para deshacerse de la plataforma de almacenamiento. El Grupo aprendió que la opinión pública se había tornado mucho más sensible ante las cuestiones del medio ambiente. Durante la siguiente década, el Grupo trabajó mucho más para entablar un diálogo con las partes interesadas en relación con su impacto ambiental y para desarrollar buenas relaciones con las comunidades afectadas por su trabajo.
Otro problema que golpeó al Grupo surgió por su presencia en la región nigeriana de Ogoniland. La minoría tribal en el pueblo Ogoni se sintió ofendida con el gobierno nigeriano porque sintieron que se les negó una participación apropiada de las ganancias federales del petróleo, lo que veían como otra cuestión fundamental de derechos humanos.
Su defensor fue el escritor Ken Saro-Wiwa. Las compañías de petróleo se consideraron como “colaboradoras” del gobierno corrupto. Shell fue acusada de despojo ambiental. La historia alcanzó notoriedad internacional cuando Saro-Wiwa y ocho de sus colegas fueron sentenciados a muerte en la horca por sus actividades.
Desde entonces, Shell ha luchado por seguir una política para demostrar su comunidad de intereses y empatía recíproca tanto con los gobiernos como con las poblaciones locales con quienes trata.
La década de 1990 fue notable para Shell por el desarrollo del negocio de GNL. La mejora en el transporte y la creciente demanda hicieron esta área de las actividades del Grupo cada vez más importante y se espera que siga siendo así en las primeras décadas del siglo XXI.
Con el cambio de siglo se dio el inicio de la entrada de Shell en las nuevas áreas de crecimiento del planeta, de manera notable en China y Rusia. Tiene proyectos de petróleo y gas de grandes dimensiones en desarrollo en Rusia, en Salyn y Sakhalin, además de que ha construido una planta de productos petroquímicos masiva en China para proveer a su mercado de consumo de rápido crecimiento. Los proyectos de exploración de petróleo se han vuelto más complejos conforme el Grupo se encuentra trabajando en ambientes cada vez más hostiles.
El récord de innovación tecnológica de Shell es crítico para su habilidad al asociarse con los gobiernos nacionales deseosos por explotar sus recursos naturales.
En 2005, el Grupo experimentó una reorganización estructural importante con la disolución de una sociedad de casi un siglo de duración entre Royal Dutch y Shell Transport y la creación de una compañía, Royal Dutch Shell.
Las oficinas generales del nuevo Grupo se encuentran en La Haya. Conforme el Grupo se acerca al primer centenario de la sociedad original, mira adelante con confianza hacia sus próximos 100 años de operaciones.

