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Década de 1960 a década de 1980

La década de 1960 fortaleció la presencia de Shell en el Medio Oriente. Se descubrieron tanto el yacimiento de gas Dutch Groningen como el gas del Mar del Norte y Shell Chemicals entró en una era de oro para la investigación. La crisis de petróleo de 1973 terminó con la energía barata y Shell adoptó una política de diversificación. En 1976, Shell emitió sus Principios Generales del Negocio.

Shell inició la década de 1960 fortaleciendo su presencia en el Medio Oriente con su participación en Omán. Al ignorar las frustraciones anteriores que hicieron que sus socios iniciales se retiraran, Shell obtuvo la recompensa al descubrir petróleo en Yibal, el yacimiento más prolífico de Omán. Ayudó a que un país recién convertido en petrolero iniciara su producción. A principios de la década, también se descubrió el yacimiento de gas Groningen en Holanda, seguido muy de cerca por el descubrimiento de gas en el Mar del Norte.

Esta fue una época de oro para la investigación realizada por Shell Chemicals y empleó a un grupo de científicos distinguidos que incluía a Lord Rothschild y al Profesor Sir John Cornforth. Entre muchos inventos y descubrimientos en sus laboratorios se pueden contar las resinas epóxicas, los insecticidas como el rocío para moscas Vapona, los herbicidas y los detergentes líquidos.

Durante la década de 1960, Shell tomó la decisión de internacionalizar la compañía. Se adoptó la política de colocar a personas locales en los cargos directivos en determinados países y se buscó el reclutamiento de asiáticos, africanos y sudamericanos, dándoles tanta independencia como fuera posible. Esta diversificación del personal reflejó los grandes cambios políticos del final del Imperio y sus actitudes, así que esta decisión de amplia visión llevó a Shell al mundo moderno.

El cierre del Canal de Suez durante ocho años a partir de 1967 confirmó la sabiduría de la decisión de invertir en los súper buques tanque. La extensión a nivel mundial de su negocio y su flexibilidad operativa permitieron que Shell sobreviviera a la interrupción de los suministros causada por la dificultad que había al transportar el petróleo desde el Medio Oriente.

Otro importante desarrollo en los envíos fue el inicio de la transportación de Gas Natural Licuado (GNL) por mar. El primer esquema comercial de Conch International Methane, compañía en la que Shell tenía un interés del 40%, entregó GNL al Reino Unido desde Algeria por primera vez en 1964. A esto le siguieron otros proyectos, en particular la entrega desde Brunei hasta Japón que comenzó en 1972.

A pesar de que la década de 1960 representó un crecimiento notable para la industria del petróleo y para Shell, las nubes de la tormenta que se avecinaba se formaron a finales de la década. A finales de 1969, el Coronel Ghaddafi tomó el poder en Libia después de un golpe de estado.

En ese entonces, Libia era la fuente de una cuarta parte de todo el petróleo crudo que se consumía en Europa, pero el nuevo gobierno redujo la producción e incrementó los precios. Esta fue la gota que derramó el vaso, así que todas y cada una de las otras naciones productoras amenazaron con entablar una demanda.

El Yom Kippur o Día del Perdón de 1973 llevó la crisis a un punto crítico. En cuestión de semanas, los países productores de la OPEC cuadruplicaron el precio del petróleo, de $3 dólares por barril a $12 dólares por barril, e impusieron un boicot al suministro durante dos meses. Los efectos en el mundo occidental fueron catastróficos en el aspecto económico, lo que elevó la inflación a alturas inesperadas y hundió el comercio en la recesión. Una era de energía barata había alcanzado su fin y el petróleo ya no era un mercado de compradores.

Con el fin de sobrevivir, Shell había adoptado una política de diversificación, en particular hacia el carbón, la energía nuclear y los metales. En 1970 compró Billiton, una compañía minera de metales holandesa antiguamente establecida (la cual vendió más tarde).

En 1973, Shell ingresó al campo de la energía nuclear al formar una sociedad con Gulf Oil para fabricar reactores enfriados con gas y sus combustibles.

El costo inicial fue de $200 millones de dólares, pero Shell descubrió con rapidez que los problemas políticos de la industria del petróleo se multiplicaban en la industria nuclear, en particular después del accidente de Three Mile Island en los Estados Unidos en 1979, el cual frenó la industria durante décadas. Shell vendió su participación al año siguiente.

La tercera rama de la política de diversificación era el carbón, pero el éxito estaba limitado.

La década de 1970 fue notable sobre todo por el trabajo de Shell en el desarrollo de los yacimientos de petróleo en el Mar del Norte. Este fue el trabajo en alta mar más difícil que el Grupo había asumido alguna vez.

A pesar de que el agua no es particularmente profunda, las condiciones climáticas son adversas y la inestabilidad del lecho marino representaba la necesidad de una inversión enorme para extraer el petróleo. Sin embargo, los suministros reducidos del Medio Oriente y el tamaño de los yacimientos en el Mar del Norte justificaron el costo.

La década finalizó con el desastre del buque Amoco Cadiz. Este buque tanque encalló en la costa de Francia y se partió, por lo que se derramó toda su carga de petróleo crudo. Shell no era propietario del buque tanque, pero sí poseía el petróleo y sufrió la reacción negativa del público contra las compañías de petróleo como resultado del incidente.

Esto representó el catalizador para que la industria elevara los estándares ambientales.

En 1976, con el objeto de asegurar los estándares empresariales éticos a lo largo de las operaciones globales de Shell, el Grupo emitió su Declaración de los Principios Generales del Negocio. Estos principios, que se actualizan con regularidad, todavía gobiernan la conducta de Shell en todos los países donde opera hoy en día.

La revolución iraní en 1979 disparó la segunda crisis en el precio del petróleo, ya que el suministro de petróleo de este país críticamente importante se agotó. La guerra entre Irán e Irak, que comenzó más tarde ese mismo año, se agregó a los problemas de suministro: El precio del petróleo se duplicó y provocó el aumento, hasta llegar a los $37 dólares por barril.

En respuesta, el Grupo buscó el ahorro en los costos, reanudó su búsqueda de fuentes de petróleo no pertenecientes a la OPEC y fue tras más diversificación.

En producción, el Grupo avanzó en su desarrollo de la exploración submarina, tanto en el Mar del Norte como en los Estados Unidos.

El desarrollo de la plataforma Cognac fue un logro tecnológico enorme, a 1,100 pies (335 metros) de altura, ésta representó una altitud que rompió el récord.

Los primeros pasos del Grupo hacia la energía renovable comenzó con el calentamiento solar y la adquisición de un 50% de participación en una compañía australiana de nombre Solarhart.

También ingresó a la silvicultura, con la producción de maderas blandas para el papel, la construcción y el combustible. A partir de esto surgió su interés en la gasificación integrada de la biomasa, y después en los nuevos biocombustibles de los que Shell es el distribuidor líder del planeta en la actualidad.